¿Qué es la terapia en familia?
Toda familia se rige por una serie de dinámicas de comportamiento, algunas de las cuales son expresas y otras inconscientes. Si las dinámicas son eminentemente positivas, supondrán un apoyo a cada uno de los miembros de la misma, permitiendo su desarrollo personal de forma equilibrada.

Si, por el contrario, se trata de una familia disfuncional, muchas pautas de comportamiento, que funcionan sobre todo a nivel inconsciente minan la autoestima y autoconfianza de los miembros de dicha unidad familiar, dando lugar a baja autoestima, miedos, fobias, crisis y enfermedades psicosomáticas que pueden sufrir uno o varios miembros de la familia. En estos casos, para lograr superar o mejorar dichas crisis, es aconsejable no tratar sólo al paciente en sí, sino a la familia completa, dando lugar a lo que se conoce como terapia familiar. Dentro de este tipo de terapias se encuadra también la terapia de pareja.

El objetivo principal que persigue esta terapia es transformar estos patrones de comportamiento negativos que la familia utiliza en una dinámica que permita desarrollarse a los distintos miembros de la misma y solucionar los conflictos de forma positiva.

Esta terapia está especialmente indicada para tratar trastornos como depresión, ansiedad, obsesiones, trastornos de la conducta alimentaria, etc. También se utiliza para problemas de pareja o si existen trastornos o dificultades en los niños, así como en casos de maltrato, trastornos de la personalidad o abusos sexuales.

En este tipo de terapia se inicia entrevistando a cada miembro individualmente, pero después, durante el desarrollo de la misma, lo habitual es que estén presentes varios miembros de la familia en la consulta. Se pueden utilizar diversas técnicas, desde pedir a la familia que se comporte como lo hace normalmente hasta técnicas narrativas o proyectivas.

En la mayoría de los casos, esta terapia resulta altamente eficaz para solucionar dichos conflictos.