Test de personalidad: el test del árbol
¿Cuántas veces has dibujado un árbol? Seguramente tantas que ya ni te acuerdas. La próxima vez que lo hagas ten en cuenta que el árbol que dibujes dice mucho de ti porque, inconscientemente, al dibujarlo, estamos plasmando nuestro propio yo.

Son muchos los puntos del dibujo que nos van a proporcionar información, tanto el tamaño del árbol, como el tronco, las raíces, las, ramas, la copa y el suelo, así como el resto de elementos del dibujo.

Un árbol pequeño, indica que somos tímidos y nos sentimos frágiles emocionalmente. Si por el contrario es grande, somos personas extrovertidas, que nos gusta estar con amigos y disfrutar de experiencias nuevas.

Si dibujamos con muchas raíces, tenemos una buena base emocional porque nos hemos sentido queridos de pequeños. La ausencia de raíces indica que nos sentimos inseguros en el aspecto emocional, porque no hemos recibido seguridad en este aspecto.

Cuando el suelo es recto, significa que tenemos las ideas claras y tenemos voluntad de crecer. Si es ondulado, demostramos una gran sensibilidad y capacidad de adaptarnos al medio. Si lo hemos dibujado circular alrededor del árbol, no queremos mostrarnos a los demás tal como somos y si es pequeño denota introversión.

El tronco recto indica que somos disciplinados y rígidos y el tronco ondulado que somos sociables. Si el tronco es muy alto denota que queremos crecer y alcanzar metas lejanas, y si es bajo indica que somos modestos, sencillos y que en cierto modo nos asusta el exterior. Si es muy ancho, demuestra que nos sentimos equilibrados y si es estrecho que somos tímidos y retraídos.

Si dibujamos una copa muy pequeña, denotamos timidez e introversión. Si la hacemos grande, tenemos interés por relacionarnos con el mundo exterior, somos extravertidos y si exageradamente grande, tenemos tendencia al narcisismo. Si es proporcional al árbol, indica que nuestro mundo interior y exterior están equilibrados