Tiempo para uno mismo, la clave del equilibrio
Estamos ocupados desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. El trabajo, la pareja, los hijos, la familia, las cosas que deben ser hechas, todo parece reclamar nuestra atención en todo momento. Tanto es así que, cuando nos acostamos, no recordamos haber tenido ni un minuto para pensar en nosotros mismos.

Este tiempo para nosotros es más importante de lo que pensamos, ya que resulta necesario para tomar conciencia de cómo nos sentimos, repasar nuestra vida, interiorizar los acontecimientos vividos y realizar los cambios necesarios en nuestra vida y mantener nuestro bienestar físico y mental. Por ello es el momento de que hagas un hueco en tu vida para ti mismo.

Lo primero que debemos hacer es reservar ese tiempo. Normalmente esperamos a tener cinco minutos libres para poder estar tranquilos, pero rara vez los conseguimos.

Por ello, dentro de la planificación de tu día, tienes que apuntar un tiempo, que puede ir desde un cuarto de hora a una hora, para ti. Como si tuvieras una cita contigo mismo.

Para ello debemos cambiar la idea de que todo lo demás es más importante que nuestro bienestar. Es cierto que hay cosas urgentes a las que se debe prestar atención en el momento, pero fuera de ellas, si organizamos nuestro día, encontraremos tiempo para nosotros.

Otras veces el no estar un rato a solas con nosotros se debe a que hacemos siempre lo mismo, casi sin pensar. Nuestra rutina está tan determinada desde que suena el despertador por la mañana hasta que cerramos los ojos por la noche que no se nos ocurre cambiarla. Pero hacerlo es sólo decisión tuya.

Durante ese tiempo puedes hacer lo que quieras. Leer, escuchar música o incluso no hacer nada, tan sólo disfrutar de tu tiempo. Sea cual sea tu actividad, dedicarte un tiempo, cuidarte y mimarte resultará beneficioso por sí mismo.