¿Tienes dependencia de tu teléfono móvil?
Hoy día, el ser humano está en contacto permanente con la comunicación. Cada día miramos el correo de casa con el objetivo de leer las cartas que hayamos podido recibir. Pero además, a lo largo del día, podemos consultar en más de una ocasión el correo electrónico ante la llegada de nuevas noticias de amigos y familiares. Además, la mayoría de las personas tienen un teléfono móvil (algunas, incluso dos por motivos laborales).

Pues bien, el teléfono móvil es un instrumento de gran utilidad práctica cuando se utiliza con un sentido concreto, con una finalidad y con moderación. Produce una gran sensación de libertad e independencia el hecho de apagar el teléfono en ciertos momentos, sencillamente, porque quieres centrarte en ti mismo y olvidarte de todo.

Por el contrario, los casos de personas que tienen una dependencia excesiva hacia su teléfono móvil van en aumento hasta el punto, incluso, de que sienten una gran ansiedad y angustia en caso de que se lo hayan dejado olvidado en casa y tengan que pasar todo el día incomunicados. La verdad es que conviene relajarse y poner las cosas en su sitio. Si alguien nos llama durante ese rato, pues ya volverá a llamar en otro en caso de que tenga un interés real por hablar con nosotros.

Cada día, las personas pasamos un buen rato ante el teléfono ya sea hablando con alguien, enviando mensajes de texto o incluso, también, haciendo fotografías o jugando a algún juego. Muchas personas también, tienen tal esclavitud hacia el teléfono que siempre compran el último modelo para causar sensación. Pero la verdadera dependencia del teléfono móvil se percibe claramente en el momento en que llega la factura del mes. Ese dato, nunca engaña y te hace ser más consciente de tu limitación.