¿Tienes pensamientos obsesivos?
Los pensamientos obsesivos son molestos, generan ansiedad y a veces muy complicados de detener. Los pensamientos son interpretaciones del mundo que nos rodea, preocupaciones sobre aquello que nos envuelve, son hipótesis y reflexiones de lo que te sucede. Para evitar que se conviertan en pensamientos obsesivos deberás contrastarlos con la realidad para saber si realmente son unos pensamientos objetivos o si por el contrario están basados en un miedo irracional.

Para saber si tienes o no pensamientos obsesivos y diferenciar si se alejan o no de la realidad es adecuado que te pares un segundo y te hagas algunas preguntas, pero deberás ser objetivo en tus respuestas y por supuesto, totalmente sincero.

¿Existe probabilidades de que ocurra?

Debes preguntarte si existe una probabilidad real de que ocurra aquello que tienes en la mente y que no te deja tranquilo. Si te das cuenta que no es así y que hay muy pocas probabilidades (o ninguna) de que ocurra es una señal de que debes empezar a dejar de pensar en ello. Además si puede ocurrir algo negativo, pon remedio antes de que suceda.

¿Existen datos objetivos que apoyen ese dato?

Piensa esta pregunta: ¿Existen datos objetivos que apoyen ( o en su caso más probable que invaliden) tu pensamiento obsesivo? Te sorprenderás de la respuesta…y si no existen datos que lo apoyen, mejor sacarlo de la cabeza, y si sí encuentras datos que lo apoyen es mejor pensar en soluciones a tu malestar antes que seguir dándole vueltas a lo mismo una y otra vez.

¿Cómo defenderías ese pensamiento?

¿Serías capaz de defender ese pensamiento repetitivo ante otra persona? ¿Tendrías argumentos suficientes y sólidos para defender tu postura? ¿O parecería demasiado irracional?

¿Tienes pensamientos obsesivos?

¿Hay otras maneras de pensar?

Debes descubrir si existen otras formas de pensar que no sea únicamente la que tú haces. ¿Se puede ver desde otro punto de vista? Pregunta a tus amigos o personas cercanas, igual te ayuden a marcar distancias entre tu mente y ese pensamiento obsesivo.

¿Qué pensarías?

Ahora imagina que ese pensamiento obsesivo lo tiene otra persona. ¿Qué le dirías? Piensa bien en esta respuesta.