Tips para afrontar la pereza
La pereza es una de esas sensaciones a nivel anímico y también, físico que te limitan ya que lejos de ayudarte a aprovechar el presente y a disfrutar el momento, cuando te dejas llevar por la pereza, en cierto modo, te comportas como si el tiempo fuese eterno y no tuviese final.

Conviene matizar que es bueno tener espacio y días puntuales para disfrutar de la pereza. Por ejemplo, puede que un fin de semana te apetezca estar en casa sin hacer nada para desconectar de la presión y del cansancio laboral. En la vida lograrías muy pocos objetivos a largo plazo en caso de que te dejases llevar por la pereza puesto que la constancia, la superación y el trabajo son las claves para crecer a nivel laboral y personal.

La pereza es muy habitual en ciertos momentos del día por ejemplo, cuando suena el despertador. En ese caso, puedes ponerte el despertador siempre lejos de la cama para que no te quede otro remedio que levantarte para apagarlo. Por otra parte, a nivel emocional, debes aprender a hacer aquello que te cuesta más y con lo que menos disfrutas, antes. Cuanto más tardes en hacerlo más tiempo pierdes también a nivel emocional. Hazlo pronto y cuando lo hagas, prémiate a ti mismo. Por ejemplo, con una tarde de cine, con la lectura de un libro que te guste, con un plan agradable…

El premio tiene como objetivo nutrir tu autoestima. La pereza crece en el contexto de una vida sedentaria, por el contrario, se produce con menor frecuencia cuando la persona adopta por rutina unos hábitos de vida activa, se alimenta bien y hace deporte.