Tirar a solas de una relación
La compañía no es tener a una pareja al lado, de hecho, no existe mayor soledad emocional que la de estar en pareja pero con un gran sentimiento interior de indiferencia y la sensación de estar preso en una relación que no te llena lo suficiente. Existen situaciones, en las que una de las partes, tira a solas de una relación. Pero nadie puede cubrir las carencias ajenas a través del propio amor y del propio esfuerzo. Sencillamente, porque es un autoengaño creer que una relación puede mantenerse a base de dar sin recibir. Una historia requiere de reciprocidad para poder evolucionar de una forma positiva a los largo de los años.

Dicha reciprocidad no se representa a través del cincuenta por ciento propio de una ecuación matemática puesto que existen momentos en los que uno puede estar más débil o más centrado en otros aspectos de su vida. Sin embargo, nunca es bueno caer en el extremo de tirar solo de una relación durante mucho tiempo.

En un caso así, es indispensable dar un toque de atención para que se dé cuenta de lo que está pasando. Busca el momento oportuno para hablar y dile como te sientes. Lo cierto es que puede que ni siquiera se haya dado cuenta y a raíz de tus palabras, vuelva a mejorar y a implicarse más contigo.

Por otra parte, aquel que está tirando solo de una relación debe cuidar todavía más de sí mismo. Porque el desgaste físico y emocional es notable. Para compensar el dolor, es indispensable que todos los días se practiquen actividades gratificantes en donde el sujeto pueda disfrutar con sus amigos, su familia o de sí mismo. Pero nadie puede reducir toda su vida a una situación que le produce dolor y resentimiento. Lo peor que alguien puede hacer cuando está tirando solo de una relación es posponer la situación.