¿Todo el mundo quiere cambios?
En la vida todas las personas pasamos por etapas de cambio y transición interna que nos ayudan a crecer y a formarnos en plenitud, ya que se trata de una evolución natural que debemos afrontar pero no a todo el mundo le resulta una decisión fácil. Y es que la vida es un proceso de cambio continúo en donde cada nueva etapa es una oportunidad para completarnos de forma interna y para afianzar aún más nuestra forma de ser y poder tener una mente más amplia en cuanto a la visión de la vida.

Aunque muchas personas busquen en su vida un equilibrio y una continuidad que le dé bienestar y seguridad dentro de esta misma continuidad siempre se encontrarán con cambios, y es que la vida hará que las personas también deban decidir hacia dónde deben seguir porque estamos hechos para eso, para evolucionar.

¿Todo el mundo quiere cambios?

Es cierto que los cambios para muchas personas requiere afrontar sentimientos de incertidumbre y miedo por enfrentarse a lo desconocido y abandonar un territorio emocional al que estábamos acostumbrados, algo a lo que muchos no están dispuestos a pasar. Y es que los valores y las ideas se pueden ver totalmente trastocados a causa de los cambios ya sea a nivel familiar, laboral o personal.

Pero normalmente los cambios ayudan a las personas a ver mucho más allá de lo que estaban acostumbrados, tanto a nivel interno como a nivel externo algo que les ayudará para afrontar la vida con mayor entereza y con mayor autoestima al descubrir la fuerza interna que todo ser humano tiene dentro de sí mismo.

¿Todo el mundo quiere cambios?

Estado pasivo

Hay personas que viven en un estado pasivo permanente porque es confortable, cómodo y no requiere ningún tipo de esfuerzo y esto hará que se aferren a lo familiar, a lo conocido y a evitar a toda costa los posibles cambios. Pero ¿qué ocurre cuando es necesario actuar para poder salir adelante?

¿Con cambios o sin cambios?

Cuando esto ocurre hay dos opciones: seguir igual y no cambiar porque la pérdida de confort no es mayor que el esfuerzo que supone hacer algo o realizar el esfuerzo más grande y realizar un cambio porque lo que ocurre interfiere en nuestro bienestar y hay que actuar.

En cuanto a la primera opción suele ir acogida a beneficios cómodos como no salir de la zona de confort y la experiencia se bloquea y se queda estancada. En cambio, en la segunda opción existirán cambios interinos que percibirás y dejarás de lado todo lo que te ha hecho estar mal porque el cambio siempre será la mejor vía para tu bienestar.