Todo lo que aprendes en un momento difícil
La vida es un aprendizaje constante. Tanto en los momentos de felicidad como en los instantes de tristeza podemos aprender mucho más de lo que creemos a simple vista. Sin embargo, es en los momentos de dolor, cuando el grado de vulnerabilidad es también mayor y las heridas por las decepciones personales duelen más. En los momentos difíciles experimentas situaciones contradictorias: personas que te sorprenden y se preocupan por ti más de lo que pensabas incluso cuando tú no contabas con ellas de ese modo, personas que dabas por hecho que estarían ahí y responden con una total indiferencia y personas que te reafirman en el cariño que te demuestran siempre.

El mapa de las relaciones sociales cambia

La huella que deja un mal momento es paralela también a la experiencia emocional que se vive en el plano de las relaciones sociales donde la persona experimenta agradecimiento por las gratas sorpresas y decepción profunda por la indiferencia de otros. Un mal momento nos ofrece lecciones tan pedagógicas como saber quién es nuestro amigo verdadero y quién no lo es.

En los momentos difíciles, es cuando de verdad nos damos cuenta de qué es lo verdaderamente importante en la vida: la salud. Un bien que no siempre valoramos como debemos y que en tantas ocasiones damos por supuesto. Es en el momento de recibir una mala noticia cuando te das cuenta de que no hay nada como vivir el momento sin más adornos que esa perfección que surge cuando todo está bien.

Todo lo que aprendes en un momento difícil

Eres más fuerte de lo que pensabas

En los momentos difíciles te descubres a ti mismo desde una perspectiva diferente. Aprendes que eres más fuerte de lo que pensabas para sobreponerte a la adversidad, utilizas tus propios recursos para salir adelante. En los momentos difíciles, las personas descubren que en ocasiones, han convertido lo secundario en prioritario alterando el orden de prioridades de una vida feliz.

Además, descubres un concepto de fortaleza humano: y es que incluso cuando lloras, estás poniendo a prueba tu capacidad de resistencia y tu resiliencia.