El trastorno afectivo estacional, TAE se define como un tipo de depresión que se desencadena con el cambio de las estaciones. Normalmente comienza a final del otoño y desaparece en con la llegada de la primavera. Aunque también existe una TAE que comienza en la primavera y termina con la llegada del otoño, es mucho menos común, ya que se considera que este trastorno está ligado al hecho de que durante el invierno existen menos horas de luz solar.

Este trastorno suele comenzar en la adolescencia o en los primeros años de la edad adulta y, como ocurre con otras formas de depresión, se da más en las mujeres que en los hombres.

Los síntomas que caracterizan a este trastorno son los siguientes:

– Depresión y bajo estado de ánimo, sobre todo por las tardes, con una disminución de la energía y la capacidad de concentración.

– Aumento del apetito con aumento de peso. Esto se produce sobre todo porque aumenta el deseo de tomar alimentos dulces o ricos en carbohidratos.

– Aumento del sueño y un exceso de somnolencia diurna, al contrario que ocurre en otras formas de depresión, que suelen conllevar insomnio.

– Pérdida de interés por el trabajo y otras actividades que antes nos resultaban satisfactorias.

– Aislamiento social.

– Tristeza e irritabilidad.

El tratamiento, como en otros tipos de depresión, se sigue principalmente con antidepresivos o psicoterapia, pero dado que la luz solar influye mucho en este tipo de trastorno, también será necesario realizar caminatas largas a durante las horas en las que hay luz solar e intentar mantenerse activo socialmente.

La fototerapia también es un tratamiento muy utilizado para esta dolencia. Para ello se utiliza una lámpara especial a cuya luz el paciente se expone durante treinta minutos, y normalmente experimenta una mejora a las tres semanas de comenzar a usarla.