Qué es el trastorno de ansiedad generalizada
El trastorno de ansiedad generalizada tiene algunos síntomas concretos que dificultan la vida emocional del paciente. Uno de los síntomas es la tendencia a preocuparse por todo antes de tiempo hasta el punto de que un día normal se convierte en una carrera de obstáculos que salvar. Aquel que sufre ansiedad generalizada desea alcanzar el control de la realidad para poder salvar todas las amenazas externas que encuentra. La persona está en tensión emocional y físicamente, hasta el punto de agotarse por tanta carga de negatividad.

La persona quiere relajarse y, sin embargo, no puede lograrlo. De este modo, el paciente termina encerrado en sus propios pensamientos como si tuviesen un volumen tan alto que no dejasen espacio para escuchar nada más. En el interior de una persona que sufre ansiedad hay mucho ruido mental.

Agotamiento físico y mental

Una de las consecuencias del trastorno de ansiedad generalizada es el agotamiento. La persona desearía no sentirse de este modo y, sin embargo, siente que no puede hacer nada para evitarlo. Existen problemas emocionales que nos desbordan y el trastorno de ansiedad generalizada es un ejemplo de lo importante que es pedir ayuda para aprender a manejar situaciones de dificultad de otro modo.

Qué es el trastorno de ansiedad generalizada

Alteración del ritmo cotidiano

El trastorno de ansiedad interfiere de una forma negativa en la vida del paciente alterando rutinas de trabajo y vida personal. Muchas personas ocultan su malestar por miedo al qué dirán o a las consecuencias que puede tener en el entorno laboral esta situación emocional. Es muy importante pedir ayuda médica ya que es un síntoma de que hemos enfermado.

En algunos casos, puede ser necesario un tratamiento farmacológico que acompañe a una terapia psicológica como ayuda para aliviar el malestar. Sin embargo, este tratamiento solo puede ser recetado por un especialista.