Trastorno de despersonalización
El Trastorno de despersonalización se enmarca dentro de los desórdenes disociativos. Quien lo padece puede tener sentimientos de despersonalización, es decir, sentirse a sí mismo separado de sus propios procesos mentales o de su cuerpo o de desrealización, en la que el individuo ve al mundo que lo rodea como algo irreal y a veces es posible que se den ambas sensaciones a la vez, experiencias que van a acompañadas de la sensación de vivir de forma automática, en la que el sujeto es incapaz de relacionarse con la realidad que le rodea.

Es necesario tener en cuenta que tener sensaciones de despersonalización ocasionalmente es algo normal, sobre todo si estamos sufriendo un ataque de pánico o ansiedad, en los que la sensación de irrealidad del mundo que nos rodea forma parte de los síntomas.

El problema es cuando el sujeto siente esto de forma continua, ya que termina desconectándose totalmente de la realidad que le rodea, ya que es en este momento cuando pasa a ser un auténtico trastorno, en el que el paciente cree que se está volviendo loco, lo cual genera más angustia que supone un agravamiento del trastorno, aunque es raro que el individuo termine perdiendo la razón.

Las causas de este trastorno suelen ser un gran estrés prolongado en el tiempo, trastorno bipolar, pánico y el abuso de sustancias alucinógenas o marihuana. También una falta de sueño por un periodo prolongado de tiempo puede dar lugar a este trastorno.

Para su diagnóstico, el médico utiliza cuestionario que contiene una serie de experiencias disociativas que el paciente puede llevar a cabo por sí mismo, y que dan un resultado muy fiable sobre la gravedad del trastorno.

Para su tratamiento, han resultado muy efectivas la terapia cognitivo-conductual, terapias psicosociales y tratamiento farmacológico.