Trastorno esquizoide de la personalidad
Aunque por su nombre pueda dar lugar a confusión, el trastorno esquizoide de la personalidad (TEP) es diferente de la esquizofrenia, aunque tiene algunos rasgos comunes con la misma, ya que quienes lo sufren tienden a aislarse socialmente y a expresar en mucha menor medida su emociones.

Para poder determinar que una persona padece este trastorno es necesario que se dé en ella una evitación de las relaciones sociales, que comprende varias conductas, como son no quiere formar parte de ningún grupo, ni siquiera familiar, elegir siempre actividades solitarias, disfrutar sin realizar ninguna actividad, no tener amigos, mostrar frialdad emocional.

Este trastorno se diferencia de la fobia social en el hecho de que la persona que los sufre no siente ninguna ansiedad si se tienen que relacionar socialmente, a diferencia de lo que ocurre en el caso de las fobias. También es necesario realizar un diagnóstico diferencial de esta patología y del síndrome de Asperger y la personalidad límite, ya que comparte rasgos del comportamiento con ambos.

La persona con un trastorno esquizoide no tiene relaciones sociales simplemente porque no le interesa, porque no suele encontrar ninguna gratificación en las relaciones sentimentales ni sexuales.

Debido a esto, estas personas, si comparten vivienda con su familia, pasarán la mayor parte del tiempo en su habitación, En su día a día, suelen tener dificultades para expresar la ira, incluso aunque se los provoque de forma objetiva. En el trabajo, lo desempeñarán de una forma aceptable si es un trabajo en solitario, pero si tiene que trabajar en equipo o con otros compañeros, sus relaciones laborales se verán muy afectadas.

El tratamiento de estas personas no siempre es fácil, ya que no suelen buscar ayuda. Además, su propia enfermedad impide que puedan someterse a psicoterapia de forma efectiva.