Trastorno histriónico de la personalidad
Este trastorno se caracteriza porque la persona que lo sufre realiza una serie de comportamientos destinados a captar continuamente la atención de las personas que tiene a su alrededor, por lo que suelen comportarse con una emotividad exagerada y generalizada, al tiempo que necesitan en todo momento la aprobación de los demás.

Esta necesidad de ser el centro de atención es tal que si en algún momento no lo logran se sienten frustrados, irritándose con facilidad.

En la interacción con los demás suelen desarrollar un comportamiento sexualmente seductor o provocador (seducen a sus nuevos conocidos).

También se muestran muy abiertos con las personas que acaban de conocer, aunque se van cerrando sobre sí mismos a medida que la confianza con la persona aumenta.

Suelen ser muy expresivos, por lo que su comportamiento nunca es moderado, sino que se caracteriza por abrazos exagerados a las personas conocidas, berrinches y rabietas si algo no sale como les gustaría, etc. También son muy manipuladores, y utilizan todo tipo de recursos para captar la atención de su pareja y familiares y salirse con la suya, como realizar escenas muy dramáticas, victimizarse, llorar desconsoladamente e incluso provocar celos en la pareja para lograr su atención.

Al mismo tiempo son personas muy sugestionables, por lo que se dejan influir fácilmente tanto por las opiniones de los demás como por las circunstancias.

Estas personas suelen tener grandes dificultades tanto en sus relaciones personales, como familiares y de pareja, ya que su constante demanda de atención y la falta de interés por los demás hace muy difícil la convivencia con ellas.
También encuentran gran dificultad en conservar un empleo, ya que se suelen aburrir con la rutina y pueden tener problemas tanto con sus jefes como con sus compañeros.

Para tratar esta dolencia se utilizan fármacos, psicoterapia y también resulta eficaz la terapia cognitivo conductual.