Trastorno de la personalidad por dependencia
Quien sufre este trastorno se caracteriza por una conducta que tiende a las actitudes pasivas, es decir, busca de un modo habitual la reafirmación de terceros para tomar decisiones. Pero esta dependencia le pone siempre a la espera. Con los efectos negativos que ello produce.

Por ejemplo, genera pérdida de tiempo e impide la evolución y el crecimiento personal. Es una actitud que favorece el estancamiento. Este tipo de dependencia se manifiesta especialmente en la toma de decisiones verdaderamente importantes, aquellas que pueden tener un impacto en la propia felicidad.

Características de este trastorno

La persona que busca la aprobación externa tiende a dar más valor a la opinión del otro que a la propia. Se trata de una actitud aparentemente cómoda (en lo que implica delegar en los demás) pero a la vez muy frustrante porque impide al protagonista vivir su propia vida como un adulto libre, autónomo y responsable. Esta dependencia hacia los demás posiciona al protagonista no como tal en la película de su vida, sino en un rol de actor secundario. Se siente desamparado cuando no cuenta con el apoyo de los demás.

Sin embargo, este tipo de posición ante la vida y ante las relaciones personales suele producir efectos muy negativos ya que los demás también tienden a cansarse de asumir el peso de tantas responsabilidades. Pero a su vez, este tipo de conducta también es vulnerable de crear vínculos nocivos como, por ejemplo, la relación que se establece entre un supuesto salvador y la víctima.

Trastorno de la personalidad por dependencia
La personalidad dependiente tiene muchas dificultades para decir no y poner límites a los demás ya que la búsqueda constante de protección está acompañada por el miedo a perder esa compañía. De este modo, una persona dependiente evita en la medida de lo posible desagradar a terceros porque teme la consecuencia del abandono a partir de este gesto.

Detrás de un comportamiento repetido existe habitualmente un miedo que lo alimenta. Y el miedo al abandono es el punto débil de quien sufre esta carencia emocional. La persona se visualiza a sí misma como desvalida ante los obstáculos del vivir, incapaz de hacer frente por sí misma a aquello que está por venir. Desde esta posición vital, la persona dependiente sufre mucho ante la ruptura de una relación de amistad. Necesita mucho tiempo para recuperarse de ese duelo. Y también sufre en su autoestima cuando recibe una crítica.

Trastorno de la personalidad por dependencia

Baja autoestima

Un tipo de personalidad que lleva al protagonista a relaciones basadas en el apego. Un apego que en muchos casos puede ser insano. La persona tiende a buscar el consejo externo de un modo constante. Se siente perdido ante la ausencia de indicaciones que le posicionan frente a la incertidumbre vista desde la angustia de aquello que puede ocurrir.

Pero ni siquiera el consejo de los demás le produce felicidad ya que con mucha frecuencia se bloquea ante la menor dificultad cuando la realidad no ha ocurrido tal y como imaginaba. El inicio de una terapia es importante para dar pasos en la dirección de un comportamiento autónomo.