Trastorno límite de la personalidad
El trastorno límite de la personalidad (TLP), también conocido como trastorno borderline, se caracteriza principalmente porque quien lo padece sufre una gran desregulación emocional, con patrones de conducta emocionalmente inestables que los llevan a tener relaciones altamente impulsivas, lo que convierte sus relaciones personales en caóticas.

Los síntomas que caracterizan este trastorno son:

– No tener bien clara su identidad. Por ello, suelen cambiar rápidamente tanto de intereses como con de valores.

– Tienden a tener una visión polarizada de la vida, viviéndolo todo en términos de extremos. Por ello pueden adorar a una persona un día y odiarla al siguiente.

– Manifestaciones de gran ira en momentos normalmente inapropiados. Esto les puede llevar incluso a lesionarse a sí mismos, haciéndose cortes en las muñecas o tomando sobredosis de sustancias.

– Manifiestan una gran intolerancia a la soledad. Esto normalmente es causado porque sienten un gran temor a ser abandonados y a que, cuando están solos, suelen sentirse vacíos y tener una gran sensación de aburrimiento.

– Tienen conductas impulsivas con el consumo de sustancias, las relaciones sexuales, la comida, el dinero y suelen robar en las tiendas.

Las causas de este trastorno se desconocen, aunque parece que tiene relación con haber sido abandonado en la niñez o la adolescencia, haber sufrido abusos sexuales en la infancia, o haber vivido en familias en las que se da falta de comunicación o en la que no existe vida de familia.

El tratamiento para este trastorno que más suele utilizarse es la terapia conductual dialéctica, aunque también la terapia de grupo ha demostrado ser muy eficaz a la hora de eliminar los comportamientos autodestructivos. También será necesario tratamiento farmacológico para estabilizar el ánimo y evitar las explosiones de ira.