Trastornos alimenticios: Síndrome de alimentación selectivo
Todos tenemos preferencias en cuanto a los alimentos que tomamos, unos nos gustan más, otro menos y otros preferimos evitarlos porque no nos gustan en absoluto. Cuando esta evitación se lleva al extremo aparece un trastorno de la conducta alimentaria denominado el Trastorno de Alimentación Selectivo, que puede llevarnos a no comer más que cinco o diez alimentos, con los problemas para nuestra salud que ello puede ocasionar.

Este problema es habitual en niños, ya que lo padecen en torno a un 20% de ellos, pero suele desaparecer al llegar a la adolescencia. Actualmente, sin embargo, comienza a ser más habitual en adolescentes e incluso en adultos.

Quienes padecen este trastorno sienten gran aversión hacia cualquier tipo de alimento que no se encuadre dentro de aquellos por los que no sienten preferencia, y se niegan totalmente a probar alimentos nuevos o incluir alguno de los que ellos descartan.

Cuando el trastorno es más agudo, ya no se limita a comer solo algunos alimentos, sino puede llegar a que la persona solo coma determinadas texturas o incluso llegar a consumir sólo alimentos de una determinada marca.

Existen varios alimentos en torno a los cuales este desorden parece ser más habitual, como son los dulces o hidratos de carbono sencillos, entre los cuales se encuentran pan, pasta, pizza, galletas, etc., También los aperitivos salados, como patatas fritas, aceitunas, etc., así como bebidas gaseosas o helados.

Quienes padecen el trastorno suelen comer grandes cantidades de ellos de una vez, llegando a limitar a ellos sus comidas.

También se encuadran dentro de este trastorno quienes eliminan los alimentos grasos de la dieta o los hidratos de carbono, por el miedo a engordar.

La terapia conductual es la más utilizada a la hora de reeducar los hábitos alimenticios de los pacientes, aunque, como los demás trastornos relacionados con la alimentación, no suele ser fácil de erradicar.