Trastornos de la personalidad
Los trastornos de la personalidad no se consideran en sí mismos como una enfermedad mental, pero sí constituyen una fuente de problemas psicológicos y de patrones de comportamiento crónico que limitan en gran medida el equilibrio emocional de las personas que los padecen, siendo la causa de grandes problemas tanto en sus relaciones interpersonales como en el trabajo. Su causa se desconoce, pero según los expertos muchos factores genéticos y medioambientales tienen un papel importante en su aparición.

Los tipos de trastornos de personalidad más frecuentes son los siguientes:

Trastorno de la personalidad antisocial: Se caracteriza porque la persona que lo padece manipula y explota a los demás, violando sus derechos y llegando a veces a realizar comportamientos delictivos.

Trastorno de la personalidad histriónica: Los afectados poseen una emotividad excesiva y demandan continuamente la atención de los demás. Si no la consiguen se sienten despreciados. Son muy posesivos y exigentes.

Trastorno de personalidad narcisista: La persona que los sufre muestra una gran prepotencia y una extremada preocupación por sí mismo, ignorando las necesidades de los demás.

Trastorno de la personalidad paranoide: Los afectados son muy desconfiados y suspicaces, no suelen aceptar las críticas y piensan que ellos siempre tienen razón y que los demás se equivocan. Son personas muy orgullosas con tendencia a los celos patológicos.

Trastorno límite de la personalidad: En él la persona realiza acciones muy impulsivas, sus relaciones personales son caóticas y su estado de ánimo es muy inestable, pudiendo variar en pocos segundos.

Trastorno de la personalidad dependiente: La persona necesita continuamente la aprobación de los demás para llevar a cabo sus proyectos y su comportamiento es sumiso porque temen abandonar el ambiente en el que se siente protegidos.

Trastorno de la personalidad esquizoide: los afectados tienen un carácter frío y se muestran indiferentes ante los demás. Normalmente no tienen amistades, excepto algún miembro de la familia.