Desde un punto de vista ideal, la Navidad se socia con la felicidad de poder estar en familia, de hecho, en esta época del año, todo el mundo vuelve a casa para celebrar en la intimidad la Nochebuena. Sin embargo, desde un punto de vista práctico, existe otra realidad: existen personas que no disfrutan nada en esta época del año como consecuencia de los conflictos familiares y de los roces que se producen en muchas casas. Al igual que existen diferencias de criterio en un grupo de amigos, también se producen en el contexto familiar porque dos personas pueden llevarse mal, más allá de pertenecer a una misma familia.

Para poner al mal tiempo buena cara, y disfrutar a pesar de todo en Navidad, merece la pena tomar esta época del año como una ocasión para reponer energías a nivel físico y emocional gracias al descanso de estar más tiempo en casa, poder recuperar los vínculos afectivos, estar con los seres queridos que representan una fuente de autoestima…

La Navidad también aporta muchas cosas buenas que es positivo vivir y disfrutar. Para evitar conflictos familiares en Navidad intenta tener una actitud proactiva, toma la iniciativa en las conversaciones pero elige conversaciones que no sean fuente de discusión. En vez de tocar temas muy íntimos es mejor hablar de temas más generales en los que toda la familia pueda participar.

La realidad es que en la sociedad del individualismo, existen muchos hogares en los que si no fuese por la Navidad, habría familias que no se verían prácticamente nada a lo largo del año. Así que aunque solo sea gracias al poder de la tradición, existen familias que están unidas en esta época del año. También es un gesto bonito el de invitar a la cena a alguna amistad que esté sola en esta época de solidaridad. Una solidaridad que debes conservar en el corazón para ponerla en práctica en otro momento del año.