Tres consejos para dejar de ser una persona indecisa
La indecisión crece a base de alimentarla y darle fuerza. Si cada vez que tienes que dar un paso importante en tu vida, consultas el tema con todo tu entorno, entonces, estás limitando tu capacidad adulta haciendo crecer al niño que hay dentro de ti. El niño que necesita la autorización de los padres para evolucionar y crecer. ¿Cómo puedes dejar de ser una persona indecisa para transformarte en alguien independiente y autónomo?

En primer lugar, dando tiempo al tiempo, nadie puede pasar de cero a cien en cuestión de unas semanas. Hay que tener en cuenta que los hábitos echan raíces en nosotros, por tanto, es indispensable tener fortaleza para poder combatirlos. Empieza a poner en práctica tu capacidad de decisión incluso, en los detalles más pequeños, olvídate de tu deseo de querer agradar a todo el mundo para poder agradarte a ti y gustarte de verdad.

Puedes proponer los planes a tu pareja, organizar veladas románticas, tomar la iniciativa a la hora de proponer alternativas de ocio a tus amigos, anímate a dar tu opinión en el trabajo, haz las cosas a tu manera… Asumiendo que no todo el mundo estará conforme con los pasos que has dado pero es que no necesitas el aplauso ajeno para poder vivir en base a tu criterio. ¿Pones tu felicidad en tus manos o en las de los demás?

Por otra parte, intenta analizar qué se esconde detrás de tu indecisión. ¿Miedo al fracaso? ¿Deseo de tener atención y cariño por parte de los demás? ¿Falta de autoestima? En la medida en que descubras la causa te será mucho más sencillo poder obtener una respuesta en base a tu situación y tu modo de ser. Anímate a dejar la indecisión atrás para vivir pisando fuerte en el camino de tu vida y en tu mundo.