Businesswoman Crossing the Finish Line Ahead of Businessmen
La vida es una escuela de aprendizaje constante porque cada edad te abre la puerta a nuevas vivencias. Pero además, la edad también nos hace tomarnos las cosas de una forma o de otra. La verdadera universidad es práctica porque existen personas que a pesar de no tener un título académico tienen una gran sabiduría vital.

No todo es cuestión de voluntad

En la vida, no todo es cuestión de voluntad y es mejor asumirlo a tiempo para evitar frustraciones innecesarias. Por ejemplo, el amor va más allá de la voluntad. Está claro que cuidar de una relación requiere de un compromiso, cariño y paciencia, sin embargo, estar enamorado o no estarlo no es una decisión que el sujeto decide.

En el plano laboral, también existen muchos factores ajenos a la voluntad a nivel individual. Por tanto, ese deseo de control que tienen muchas personas que desean moverse constantemente en un terreno de seguridad, es contrario a la esencia de la propia vida abierta al azar.

Tres cosas que aprendemos a partir de la experiencia

La práctica es más compleja

La práctica es mucho más compleja que la teoría porque existen excepciones a la norma y porque cada caso y cada situación está llena de unas connotaciones concretas. De ahí, que tomar ciertas decisiones puede ser muy difícil. Incluso, es posible sufrir una lucha interna entre el deber y el querer, es decir, entre teoría y práctica.

El tiempo no vuelve

La escuela de la vida nos enseña que el tiempo no vuelve y que es imposible recuperar el ayer más allá del recuerdo. Sin embargo, más allá de la esencia de la vida que nos impulsa a caminar hacia adelante, el corazón humano no puede desprenderse de todo lo vivido. Por ello, surge la nostalgia y la melancolía como una compañera de viaje habitual.