Tres errores cotidianos del psicólogo
A pesar de que los psicólogos son profesionales formados y cualificados para ayudar a las personas en la superación de una dificultad a nivel emocional, conviene recordar que los psicólogos son humanos, es decir, también cometen fallos muy cotidianos.

El defecto profesional

En su entorno más cercano y de confianza, el psicólogo puede cometer el error de dar consejos sin que se lo hayan pedido porque tiene muy interiorizado el rol de ayuda que desarrolla en su consulta.

También conviene destacar que en ocasiones es el entorno más cercano quien hace preguntas al psicólogo como si fuera un pozo de sabiduría cuando en realidad, el psicólogo solo puede tratar casos en los que sea un agente externo a la situación.

Llevarte los problemas de los pacientes a casa

Aprender a separar trabajo y vida personal es una habilidad necesaria que se adquiere a través de la práctica pero que cuesta mucho en un primer momento a todos aquellos profesionales que dan sus primeros pasos en su trabajo. Es difícil desconectar y marcar una distancia respecto de los dolores y tristezas ajenas. Sin embargo, solo cuando existe esta distancia es posible ayudar de verdad.

Tres errores cotidianos del psicólogo

Olvidar la formación continua

Existen diferentes escuelas de psicología y existen profesionales que se cierran al extremo en una rama concreta sin tomar conciencia de que la riqueza de lo humano implica poder encontrar algo bueno en cada autor. Un buen profesional es aquel que sigue estudiando a lo largo de su vida, lee muchos libros para estar actualizado sobre un tema y se permite aprender de otros profesionales.

Un psicólogo necesita pasar su propio proceso interior para poder ser de verdad competente. Alguien que no se comprende a sí mismo, no podrá comprender bien a los demás porque nadie da lo que no tiene.