Las tres fases del estrés
El estrés es uno de los grandes enemigos de la sociedad actual en tanto que muchas personas se han acostumbrado a vivir con la sensación abogiante de no poder llegar a todo. No es necesario tener un exceso de responsabilidades para sufrir estrés. ¿Cuáles son las fases del estrés?

El estado de alarma

Ante algo que se percibe como una posible amenaza, el organismo se muestra alerta y despierto para protegerse del enemigo. Esta tensión física aporta cansancio porque el cuerpo soporta una tensión considerable, especialmente, cuando se trata de un hecho regular y no momentáneo.

El estado de alarma es el inicio de una cadena que representa la primera fase del estrés.

Acostumbrarse al estrés

Lo positivo sería buscar soluciones al estrés en la fase de alarma. Sin embargo, existen personas que actúan con indiferencia ante esas primeras señales y siguen con su día a día sin pararse a pensar en qué les está pasando. De esta forma, la persona se acostumbra a convivir con el estrés y hace de una situación anormal algo cotidiano. El estrés no es sano, deja huella en el cuerpo y hace mucho daño.

Las tres fases del estrés

El cansancio

Después de padecer una temporada estresante, la persona se siente agotada, tiene la sensación de no poder más. Incluso, experimenta la paradoja de creer que en su día a día no tiene actividades de tanto desgaste como para sentirse así. Sin embargo, caminar con el estrés a todos los sitios supone llevar sobre la espalda una piedra que pesa toneladas, y que como tal, implica hacer un esfuerzo extra incluso en las acciones más rutinarias del día a día.

El cansancio físico y mental es uno de los efectos del estrés. Fruto de este cansancio la persona tiene peor humor, le cambia el carácter y es más negativa.