Tres miedos que bloquean la felicidad
Existen tres miedos que se convierten en una barrera frente a la felicidad. El miedo al qué dirán es uno de los más cotidianos, un temor que no solo se experimenta en los pueblos pequeños sino también, en las grandes ciudades (cuando puede causar inquietud la opinión de los más cercanos).

La superación del miedo al qué dirán está vinculada con la conquista del propio camino personal. Por tanto, no se trata de un temor secundario sino prioritario que es urgente corregir.

El miedo a la muerte

Un grado lógico de temor a la muerte resulta inevitable puesto que este hecho representa el final de la vida con todo lo que ello implica. Sin embargo, cuando el miedo a la muerte se vive en un grado intenso e impide vivir el presente, se convierte en una angustia que es recomendable superar. En este tipo de miedo, además de la ayuda psicológica, si la persona tiene creencias religiosas, puede necesitar mejor un asesoramiento espiritual.

Tres miedos que bloquean la felicidad

El miedo al fracaso

El miedo al fracaso es un temor que impide a la persona disfrutar realmente de sus intentos por lograr un objetivo ya que incluso los éxitos se viven con más tensión en este tipo de situaciones. La posibilidad del fracaso se experimenta con tal temor y dramatismo que se vive con cierta angustia. En este caso, es conveniente cambiar la noción de fracaso para hacer de esta vivencia un proceso más constructivo.

El abanico de miedos que experimenta el ser humano a lo largo de su vida es muy amplio. Sin embargo, cada persona tiene su propio punto débil. Un talón de Aquiles que le hace vulnerable y que le impide ser feliz en muchos momentos. El miedo bloquea la felicidad cuando se convierte en una barrera frecuente que bloquea a la voluntad. Es decir, el temor no frena la felicidad cuando se afronta la causa del miedo.