Trucos para detectar mentiras
Todos hemos mentido alguna vez, muchas han sido piadosas y sin maldad, pero otras más graves para ocultar cosas que no queremos que se sepan. Sin embargo, decir mentiras no es la mejor estrategia, primero porque estamos negando la verdad, nuestra realidad, y segundo porque es posible detectar que estamos mintiendo. Te damos unos trucos para descubrir las mentiras.

Lo fundamental es mantenerte alerta a las contradicciones y conductas que no sean normales. Trata de pesquisar detectar si sus emociones no se corresponden con el curso general de su discurso, como así también a las irregularidades de su conducta o contradicciones. Para ello analiza el discurso: busca indicios de expresiones falsas. Empieza por buscar indicios de expresiones que te provoquen sospechas, como aquellas que se contradigan en detalles específicos, que posean un contenido incoherente o que presenten interrupciones constantes.

Revisa los signos corporales, muchas veces la comunicación no verbal dice mucho. Con frecuencia, las mentiras suelen filtrarse en la comunicación y evidenciarse más allá de las palabras. Algunas señales para tener en cuenta pueden ser un ritmo respiratorio agitado, transpiración evidente, rostro sonrojado, temblores, tartamudeo o cualquier otro signo que refleje ansiedad, nerviosismo o incomodidad.

Recuerda que la mirada es el reflejo del alma. La sinceridad suele reflejarse en una mirada franca, si a tu interlocutor le cuesta mirarte a los ojos, parpadea constantemente o tiende a desviar su mirada es posible que te esté intentando engañar de algún modo. Para pillarlo, te aconsejamos que le realices preguntas inesperadas, seguramente así lograrás descubrirlo. Cuestiona sus dichos, si las respuestas tardan en llegar o se pierden en rodeos, es probable que su lento tiempo de reacción se deba que está pensando su mentira.