Cómo tener una actitud de colaboración en los conflictos
Los conflictos forman parte de la vida. Es decir, lejos de observar este tipo de situaciones como un problema, conviene observar la naturalidad de la esencia del estar vivo. Cuando morimos, dejamos de tener cualquier conflicto y dejamos de sentir emociones. Por el contrario, la vida nos capacita para afrontar con naturalidad situaciones que pueden producir algún tipo de circunstancia compleja. Si estás viviendo una situación difícil que te roba una gran cantidad de energía, te sugiero potenciar la colaboración como actitud principal.

Esta colaboración muestra una disposición de apertura hacia el otro, un deseo que va más allá del hecho de querer tener o no la razón en todo. Si estás envuelto en un conflicto personal, intenta buscar el bien común, sabiendo que eso implica ceder.

Cómo ser positivo en esta situación

Para tener una actitud de colaboración ante un conflicto es aconsejable que te hagas cargo de tu responsabilidad pero que no pongas sobre tus hombros todo el peso de la situación. No paralices toda tu vida por esa situación determinada, continúa con todos tus proyectos. De hecho, intenta apoyarte en esos ámbitos de tu vida que sí funcionan correctamente para sobrellevar mejor esa circunstancia adversa que, en realidad, puedes tomar como una oportunidad de aprendizaje.

Cómo tener una actitud de colaboración en los conflictos
Para tener una actitud de colaboración en los conflictos te invito a pensar que en la vida, cerrar una puerta completamente no suele ser la mejor solución. En tu vida es mejor que no te muevas en términos extremos porque existen un montón de situaciones que muestran distintos puntos de vista sobre una misma situación. Y estos puntos de vista pueden ser complementario. Es decir, tu verdad no muestra una perspectiva absoluta.

Fomenta la paciencia, la generosidad y el perdón para tener una actitud de colaboración ante un conflicto, para ir más allá de tus propios límites personales y no encerrarte en una posición inamovible. Se producen conflictos en el trabajo y en la vida personal. Y en muchos casos, estos conflictos pueden superarse porque la esperanza se hace más fuerte cuando todas las partes implicadas en un conflicto colaboran para buscar el bien común. No vivas desde el ego sino desde el alma. No tomes decisiones por una cuestión de orgullo.

Cómo tener una actitud de colaboración en los conflictos
Si tu actitud habitual es la de evitar los conflictos, corres el riesgo de volver a encontrarte con esos mismos problemas en el futuro inmediato. Es decir, de cada dificultad obtienes unas enseñanzas y unos recursos que te servirán de ayuda en un futuro próximo. La vida es experiencia, no solo teoría. A veces, nos desenvolvemos muy bien en el plano teórico pero en la práctica del vivir, descubrimos que ya no somos tan expertos. La humildad es una virtud que nos acerca a ese plano de colaboración tan necesario para ser feliz en los conflictos.

Ayuda profesional

En algunos casos, por ejemplo, en una terapia de pareja, interviene la ayuda profesional en la superación del conflicto. ¿Cómo fomentar la colaboración en este campo? En ese caso, es muy importante acudir con puntualidad a las citas con el experto, seguir sus indicaciones y mostrar una implicación real. Hay conflictos que no se solucionan de la noche a la mañana. Por esta razón, no te desanimes si estás inmerso en un proceso que requiere tiempo. Céntrate en el objetivo y lucha por hacer que este proceso te ayude a crecer. Aunque a veces lo dudes, merece la pena el esfuerzo porque en caso contrario, no podrás tener respuestas objetivas y ciertas en la vida sino interpretaciones parciales que están más motivadas por el estado de ánimo que por una cuestión de voluntad.