Valores y creencias que filtran tu realidad
Cada persona observa su realidad desde su mapa del mundo, sin embargo, el mapa no siempre es el territorio como bien recuerda la PNL. Es decir, al final, existen tantos puntos de vista y maneras de pensar como personas diferentes que tienen su visión particular de una misma realidad. Por otra parte, los valores y las creencias siempre interfieren de una forma o de otra en el modo de afrontar un hecho, observarlo y percibirlo. En este sentido, es muy importante precisar que los valores y creencias no son ni buenos ni malos en sí mismos, simplemente, son limitantes y potenciadores.

Es decir, es muy importante diferenciar este matiz porque entonces, podemos descubrir cuáles son los valores que nos hacen sentir bien y potencian nuestro humanismo y cuáles son aquellos que nos hacen daño. Por el contrario, merece la pena optar por aquellos que potencian nuestras capacidades. Por ello, vive conectado siempre con la constancia, la esperanza, la fuerza y la ilusión porque así podrás adaptarte a los cambios de una forma inteligente.

A veces, los valores nos hacen creer que las cosas son como son y no pueden ser de una forma diferente. Por el contrario, otras personas tienen un mapa del mundo más dinámico y abierto. Lo cierto es que en la medida en que vas ampliando tu mente también vives mejor porque los prejuicios disminuyen y aumenta el nivel de verdad.

Los prejuicios son aquellos que te llevan a hacerte una imagen muy diferente de las cosas. De hecho, te impiden conocer la realidad en sí misma. Por el contrario, aquellas personas que son curiosas y tienen inquietud por la novedad descubren la riqueza de la diferencia y también, que las cosas casi nunca son como parecen. Por otra parte, conviene matizar cada ser humano tiene un orden de valores y de prioridades diferente.