Vampiros que nos roban la energía
Seguramente hay días o momentos en los que te has sentido lleno de energía y capaz de comerte el mundo, completamente confiado en ti mismo y en tus capacidades. En otras ocasiones, por el contrario, te sientes cansado, deprimido y esa confianza ha desaparecido como por ensalmo. Lo más curioso de esto es que muchas veces pasas de un estado a otro sin apenas darte cuenta, pero esto suele suceder porque has entrado en contacto con los denominados vampiros energéticos, cuya función es, en mayor o menor cantidad, robarte la energía de que dispones. Y librarse de ellos no siempre es fácil, porque, aunque suelen estar a nuestro alrededor, a veces también están en nuestro cerebro.

Esto es así porque existen los denominados vampiros internos, que son esos pensamientos negativos que nos roban la energía, cuestiones a las que no dejamos de dar vueltas, recuerdos del pasado que vuelven una y otra vez, reproches que nos hacemos a nosotros mismos, el autodiálogo negativo… todo ello nos mina y muchas veces sin darnos cuenta, ya que estamos tan acostumbrados a ello que no les prestamos atención.

Es necesario analizar nuestro autodiálogo interior, cómo nos hablamos a nosotros mismos y bloquear esos recuerdos recurrentes que vuelven una y otra vez, haciéndonos sufrir y sumiéndonos en la negatividad. Escuchar música, focalizar la atención en algo que nos exija concentración o enfrentar el problema que no queremos resolver puede ayudarnos a ello.

Alrededor de nosotros también existen los vampiros energéticos, personas que absorben nuestra energía. Detectarlo es sencillo, porque al poco de estar con ellos comenzamos a sentir un cierto malestar, que suele ir acompañado de agotamiento, irritabilidad e incluso una tristeza más o menos profunda.

Para librarnos de ellos, cuando notemos dichas emociones, podemos cambiar de tema o poner distancia emocional, e incluso abandonando el lugar donde estemos con ellos, para recuperar nuestra energía.