Vencer el miedo a la soledad
Muchas personas tienen miedo a la angustia que la soledad les provoca. La sola idea de no tener pareja o no tener amigos les resulta insufrible y este miedo las lleva muchas veces a permanecer en relaciones dañinas que les hacen sufrir, en las que no se sienten queridas ni valoradas como personas, que incluso les destruyen y que sólo mantienen para no quedarse solos.

En otros casos, el miedo a la soledad nos lleva a no mostrarnos tal cual somos, no expresar nuestros deseos o necesidades por miedo a ser aislados y rechazados, enterrando en lo más profundo de nosotros mismos nuestro verdadero yo para no enfrentarnos a la soledad, lo que, a la larga, supondrá una gran frustración y amargura para nosotros.

Vencer el miedo a la soledad nos va a proporcionar la capacidad de sentirnos libres de ser como somos, de expresarnos, de elegir con quién queremos estar, de ser nosotros mismos, de ser felices en suma. Es por ello que es tan importante enfrentarse a él.

También debemos tener en cuenta que, muchas veces, no tenemos miedo a la soledad, sino miedo a la idea de la soledad. Realmente nunca hemos estado a solas con nosotros mismos, pero el sólo hecho de imaginarlo ya nos hace sentirnos realmente angustiados.

Para vencer el miedo a la soledad es esencial sentirnos a gusto con nosotros mismos, habernos aceptado tal y como somos o estar en camino para ello y tener en cuenta que estar solo no es lo mismo que sentirse solo. Podemos sentirnos solos en compañía y acompañados en soledad.

Podemos ver entonces la soledad no como una catástrofe o una condena, sino como una oportunidad de mejorar nuestra vida, de conocernos mejor y saber qué es lo que realmente queremos, lo que también enriquecerá nuestra próxima relación de pareja o amistad.