Ventajas emocionales de un buen paseo
Hacer deporte está de moda hasta el punto de que algunas personas caen en la obsesión por el ejercicio físico y por tener un cuerpo perfecto. El día en que esas personas descubran que no existe el cuerpo perfecto en tanto que la belleza es una cuestión totalmente subjetiva, se relajarán. Y disfrutarán. Uno de los ejercicios más realizados por personas de todas las edades es el de dar un paseo y caminar. Lo cierto es que lo positivo de caminar es que es algo que cualquier persona puede poner en práctica, incluso, los ancianos, cada uno a su ritmo.

Pero a nivel emocional, pasear también es muy gratificante por los siguientes motivos. Está comprobado que hacer deporte genera emociones saludables: alegría, ilusión, esperanza, satisfacción… Pero además, el hecho de tener una rutina y el hábito de ir a pasear todos los días a la misma hora también te ayuda a sentirte mejor contigo mismo a lo largo del día.

Por otra parte, pasear puede ser una actividad que te guste realizar en soledad. En este caso, puedes aprovechar este tiempo para poner en práctica el arte de la introspección, es decir, para cuidar de ti mismo y pensar en tu bienestar. Sin embargo, también puedes caminar en compañía. En ese caso, puede ser una actividad ideal para fortalecer los vínculos de la amistad y compartir un tiempo en común con otra persona.

Del mismo modo, pasear y poder observar al mismo tiempo un paisaje bonito y disfrutar del aire puro es un verdadero regalo que fortalece tus sentidos a todos los niveles. La belleza de un paisaje de primavera causa gozo a nivel anímico cuando sabes apreciar y observar la hermosura que te rodea. Para tener esta capacidad no debes dejarte contaminar por el poder de la rutina. Vive y sé feliz.