Vidas cruzadas
La vida se puede analizar desde un punto de vista individual y también, colectivo. Y es que, la vida humana no sería nada vivida desde la más absoluta soledad e individualidad. Incluso, las monjas de clausura que viven más apartadas del mundo y con pocas relaciones sociales, tienen un significado profundo de su existencia gracias al vínculo relacional con Dios.

Pues bien, en un terreno más mundano, en la vida se establecen cruces entre identidades que resultan positivos y esperanzadores. Otros en cambio, pueden ser dolorosos, amargos y tristes. Pensando en el plano positivo, sin duda, es increíble pensar que hay personas que cuando les conoces, tienen la capacidad de ofrecerte un mundo nuevo, una nueva forma de vivir, de pensar y de sentir. Por tanto, a través de su ejemplo y a través de tu observación, puedes abrir tu mapa mental poco a poco.

Además, en la vida se comparten momentos que aportan un significado diferente a la existencia. Un secreto es la forma más extrema de compartir algo entre dos personas. Y es que, se trata de una información que permanece en el corazón de ambas sin tener que salir a la luz. Pero el compartir cosas termina uniendo.

Por otra parte, el amor también es un ejemplo de vidas que se cruzan de un modo o de otro. La amistad también es un verdadero regalo que reporta esperanza y evita la soledad. Sin embargo, en ocasiones, una persona no está predispuesta para dejar que lo bueno llegue a su vida. Tiene barreras mentales y emocionales, de tal forma que se cierra a los demás. A la esperanza de creer que algo bueno pueda llegar a su vida. Y es que, hay personas agotadas de dar mucho y de recibir poco a cambio.