Vive la alegría en presente
Cada ser humano decide el modo en que quiere vivir. Existen personas que de una forma libre, quedan estancadas en el pasado. Es decir, no avanzan a nivel emocional a partir de un hecho del ayer. De este modo, no se permiten disfrutar hoy. Por el contrario, también existen otras personas que toman la costumbre de adelantarse continuamente en el tiempo, para imaginar qué puede pasar mañana.

Por el contrario, las personas más sabias son aquellas que viven su alegría en presente y que tienen la capacidad de disfrutar el momento actual. El único modo de sentir alegría es conectar las emociones y los sentidos con el ahora. Evidentemente, también se puede sentir gozo a través del recuerdo. Así sucede, por ejemplo, cuando recuerdas los momentos más plenos de tu vida: los inicios de una historia de amor, el día de un éxito profesional, las vacaciones de verano, los momentos compartidos con los abuelos… Pero incluso en estos recuerdos alegres, existe también tristeza, en tanto que ya no son cien por cien reales. Forman parte de la historia.

Del mismo modo, conviene matizar que planificar un proyecto de futuro también causa alegría. Y es que, la emoción de que llegue ese bien tan anhelado, te mueve el corazón como un imán. Sin embargo, la experiencia nos muestra que nuestros sueños no siempre se hacen realidad y que la vida, tiene sus propios planes. En ese tipo de casos, surge la decepción y la sensación de haber perdido el tiempo. Para que eso no suceda, intenta aprender a vivir el hoy. Y así, tu alegría será máxima y real al cien por cien. Cuando te conectas con el aquí y el ahora, la felicidad no es un espejismo sino una realidad plena.

La alegría del presente surge no sólo en el ámbito de trabajo sino también, en el plano personal. Los momentos más felices son aquellos que compartes con amigos y familiares.