Vive tu propia vida
Uno de los principales propósitos de felicidad y autorrealización es tener la autonomía suficiente y la inquietud para desarrollarnos en nuestra vida viviendo de forma acorde a nuestra mente y corazón. Cada ser humano tiene su propio camino. Un camino en el que no siempre resulta fácil mantenerse cuando surge el miedo al qué dirán, crecen las inseguridades ante el temor al fracaso o el poder de aquello que hace la mayoría pesa más que aquello que considera uno mismo.

Vivir tu propia vida no solo es un horizonte de felicidad sino también, de libertad que parte de una premisa real.

El tiempo se acaba

La vida es una experiencia única, una vivencia cuyo tiempo se agota y en el que, la juventud que a veces es tan idealizada hoy en día, no es importante por la belleza física sino por la posibilidad que ofrece de comenzar a dar los pasos en una dirección determinada.

Algunas personas se arrepienten a determinada edad, de no haber hecho aquello que realmente querían cuando eran jóvenes. Y no porque no se puedan corregir ciertas decisiones sino porque el tiempo que no se ha invertido de forma adecuada ya no vuelve. Y porque además, ciertas acciones producen un efecto concreto, una línea causal que marca un itinerario vital.

Vive tu propia vida

Hazte este homenaje a ti mismo

Vive tu propia vida como si fuese una obligación moral. Éste es un homenaje que puedes hacer a tu familia, amigos e incluso, a la propia sociedad. La sociedad es mejor cuando las personas que la componen son más felices. Buscar el propio desarrollo personal no significa ser egoísta sino cuidar de uno mismo siempre manteniendo el sano equilibrio de no confundir este amor propio con el individualismo. Dejando una huella positiva en los demás puesto que la búsqueda de la propia felicidad también es un estímulo de motivación para que otras personas hagan lo mismo con su propia vida.