Vive tu vida y no la de los demás
Vive tu vida porque eres una persona única e irrepetible, es decir, tienes unas cualidades que te hacen ser diferente a todos los demás. Pero además, tienes unos ideales que deben ser tu referente de acción en tu día a día para ser coherente entre aquello que piensas y aquello que dices. Algunas personas no viven su vida cuando se dejan llevar por el qué dirán. Una presión que todavía sigue muy vigente en los publos pequeños en donde todos los vecinos se conocen y en donde a veces, el rumor se convierte en una forma de entretenimiento y de pasatiempo. Sin embargo, los rumores hacen daño, por tanto, deben evitarse.

En otras ocasiones, algunos jóvenes también se sienten muy presionados ante las expectativas que sus padres depositaron en ellos. Algo que puede suceder en el terreno personal, por ejemplo, cuando tu padre no acepta a tu pareja, o también, en el terreno profesional, cuando una madre aspira a que su hijo estudie derecho, simplemente, por tradición familiar. Es bueno escuchar los consejos de los demás, especialmente, cuando proceden de personas cercanas que te aprecian. Sin embargo, la última palabra sobre qué es lo que quieres hacer con tu vida es tuya.

También puede suceder, en el caso de las personas envidiosas, que son incapaces de disfrutar de sus propios logros ante la tristeza que sienten por el gozo ajeno. La envidia es malísima porque corroe el interior de la persona a nivel emocional, de hecho, filósofos como Tomás de Aquino afirman que se trata de un tipo de tristeza que se produce a partir del bien ajeno. Por tanto, aprende a alegrarte de las cosas buenas que suceden a las personas de tu entorno y ayúdales en los momentos de dificultad.

La vida es un regalo que tiene fecha de caducidad. Motivo más que suficiente para entender que debes aprovechar el tiempo para poder ser feliz de verdad.