Vivir a través de los hijos
Sacar adelante a los hijos es una tarea muy dura. Los padres luchan y se sacrifican día a día para darles todo lo que ellos no pudieron tener y lograr que prosperen más que ellos. Sin embargo, esta actitud, aunque ampliamente aceptada, no siempre es tan generosa, porque hay muchos padres que utilizan este sacrificio como medio para crear la culpabilidad en los hijos y que estos actúen según sus deseos. De este modo, los padres, a través de los hijos, viven la vida que no han podido vivir, y eligen para sus hijos las carreras que ellos hubieran querido estudiar, las parejas que hubieran querido tener, las casas en las que les hubiera gustado vivir, sin tener en cuenta los deseos y aspiraciones de los hijos.

Como consecuencia de esto se deriva una doble frustración, la del hijo que no ha podido vivir la vida que hubiera deseado, sometido al chantaje emocional, muchas veces inconsciente, de los padre y la del padre que ha visto cómo sus hijos frustraban sus expectativas.

Los hijos quieren que sus padres sean felices, ser valorados por ellos y que sus padres se sientan orgullosos y esto los lleva a sentirse responsables de la felicidad de su familia. Si los padres saben darle independencia y alentarle a realizar sus deseos, demostrándole que de este modo son felices, los hijos crecerán independientes y lucharán por lo que quieren. Si hacen al contrario, los hijos serán dependientes y pasarán la mayor parte de su vida intentando satisfacer las aspiraciones de sus padres, muchas veces inalcanzables.

Para evitar esto, los padres deben encontrar un equilibrio entre querer lo mejor para sus hijos y respetar su libertad, así como el hecho de que un día se separarán de su lado y comenzarán una vid solos, sin que esto signifique ninguna ingratitud con los padres.