Vivir sin miedo
Una persona puede cargar con tantos miedos sobre su mochila emocional que llega un momento en el que tiene que hacer un esfuerzo desmedido para caminar. Hoy es un buen día para caminar ligero de equipaje y dejar en esa mochila, las provisiones esenciales para caminar con libertad: el amor propio, la autoestima, la amistad, la confianza en ti mismo… Los miedos nos hacen ser más prudentes cuando los vivimos en su justa medida y en equilibrio, sin embargo, cuando vemos fantasmas incluso donde no los hay, estamos viviendo una realidad paralela que no nos ayuda a crecer.

Libérate del miedo

Es verdad es que es muy fácil hablar en la teoría de la ausencia de temores y más difícil, hacerlo en la práctica. Sin embargo, ambos planos están unidos. El ámbito teórico es el camino para la acción. Cuando tomas conciencia de qué te pasa, has dado el primer paso para hacer algo por salir de esa situación y avanzar.

Los entornos emocionales hacen mucho bien a un ser humano porque en ese tipo de entorno, la persona se siente protegida: puedes leer libros sobre psicología, asistir a cursos de inteligencia emocional, disfrutar de conferencias sobre temas humanos, ser voluntario en una entidad de ayuda social…

Estamos en una sociedad que en ocasiones, puede ser asfixiante a nivel emocional como bien muestra el individualismo y la competitividad laboral extrema. Por ello, nos viene bien encontrar entornos en los que reconocernos plenamente como humanos.

Vivir sin miedo

Avanza a pesar del miedo

El miedo es más cobarde de lo que parece a simple vista: cuando le plantas cara se hace pequeño y se vuelve diminuto porque la verdadera clave para vivir con libertad es actuar a pesar de los temores. Piensa en tu objetivo y sigue caminando.