Vivir la tristeza por la muerte de un familiar
Vivir con naturalidad la tristeza por la muerte de un ser querido es muy importante para realizar un proceso de duelo necesario pero doloroso. Hacer el proceso de duelo no significa que una vez superado las cosas vayan a ser nuevamente como antes de haber perdido a ese ser próximo. Algunas pérdidas personales dejan un profundo vacío en el corazón y marcan un punto de inflexión en la vida de la persona.

Pero que la vida no vuelva a ser como antes no significa que no pueda ser igualmente bonita. Significa que no debemos frustrarnos por esa tendencia a la comparación que tenemos los humanos al poner en relación de una forma frecuente el presente y el pasado.

La tristeza interior

Con frecuencia, cuando una persona vive una etapa de duelo experimenta la frustración de observar cómo el mundo sigue girando del mismo modo, las personas continúan con su rutina habitual mientras su propio mundo ha cambiado por completo al haber perdido a un pilar esencial en su vida.

Vivir la tristeza por la muerte de un familiar
Existe talleres especializados de superación de duelo ofertados por entidades como El Teléfono de la Esperanza que son una excelente herramienta de ayuda al aportar a los participantes un contexto de comunicación en el que poder compartir sus miedos, exteriorizar sus sentimientos y vivencias en un contexto de escucha en el que todos los participantes potencian su empatía con el otro a partir de una vivencia común.

Dar tiempo al tiempo

Es muy importante dar tiempo al tiempo para asumir lo sucedido y las consecuencias de lo ocurrido. Tras la muerte de un ser querido, las rutinas y los hábitos son muy positivos ya que nos ayudan a sentirnos cómodos en nuestra zona de confort y de seguridad emocional.

La pérdida duele porque es inherente al propio amor echar de menos a una persona que se ha ido para siempre.