Vivir un otoño en plenitud
Es bueno sentir y disfrutar el paso de las estaciones porque en cierto modo, el alma también se va renovando a través del paso de las hojas del calendario. Por ejemplo, cuando pasamos del frío del invierno al sol de la primavera, experimentamos la sensación de la vida en estado puro, disfrutamos estando con los demás, incluso, la ropa se llena de color y vitalidad. Pues bien, tras dejar atrás el verano y dar la bienvenida al otoño, en cierto modo, se produce el efecto contrario. El ser humano se repliega sobre sí mismo para centrarse en planes más tranquilos, estar más tiempo en casa y disfrutar de los proyectos profesionales. Es evidente que durante el verano, el ocio ocupa la mayor parte de las horas del día.

Pero el otoño es una época fantástica para vivir y disfrutar en plenitud como tú te mereces. De hecho, merece la pena que pienses en algún proyecto interesante que te gustaría llevar a cabo a lo largo de estos meses. La agenda cultural de las ciudades durante el otoño es muy intensa. Del mismo modo, también puedes hacer cursos o formarte en algún área que te interese. Hoy día, existen cursos de temáticas variadas: baile, cocina, pintura, psicología, inteligencia emocional, cine, historia… ¿Qué opción prefieres tú?

Por otro lado, el otoño también nos regala paisajes perfectos con la caída de las hojas. Una caída que es una metáfora de la propia vida en tanto que cada cierto tiempo, merece la pena que dejes ciertas cosas atrás. Aquello que no te aporta nada, por ejemplo, aquellas personas que forman parte de tu pasado, deben quedar allí. Por otro lado, también debes dejar de lado el rencor, la rabia y el resentimiento que sólo te contamina a ti.

Disfruta de este otoño que te abre sus puertas de par en par. Para ello, céntrate en el aquí y en el ahora. No pienses en el invierno, no te adelantes al futuro ni sientas una eterna nostalgia del verano.