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El castigo de la indiferencia

El castigo de la indiferencia

Algunas personas utilizan la indiferencia como una forma de castigo hacia otra persona que les ha defraudado. Sin embargo, la indiferencia es una carencia en inteligencia emocional cuando la persona pretende solucionar sus problemas a partir de esta forma de comportamiento.

Es decir, mientras que una persona asertiva pone en práctica la comunicación para el entendimiento después de un conflicto, la indiferencia se convierte en una barrera que muestra una mala disposición para el diálogo. En esencia, esta forma de comportamiento es también una consecuencia del ego propio de quien se da una importancia excesiva a sí mismo. La persona que actúa con indiferencia para solucionar un problema en lugar de simplificar lo ocurrido, agrava la situación.

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Dificultades de comunicación

Por otra parte, quienes actúan de este modo de forma habitual llegan a producir miedo en su entorno próximo, puesto que los demás no llegan a comprender esas reacciones imprevisibles. Y es posible que algunos familiares y amigos empiecen a actuar condicionados por el temor a que se produzca un hecho de estas características, evitando de antemano aquellas acciones que pueden derivar en esta indiferencia.

Qué efecto produces en una persona cuando eres indiferente

Le haces sentir invisible, es decir, dañas su autoestima a partir de esta forma de infravalorarle. Por otra parte, nadie puede leer tu pensamiento. Y sin embargo, cuando actúas con indiferencia lo haces motivado por la creencia irracional de pensar que el otro puede saber exactamente por qué actúas de este modo. Por tanto, a partir de esta forma de incomunicación se genera una confusión en torno a un hecho que hubiese podido solucionarse de forma más sencilla.

La tensión que genera este tipo de comportamiento es de tal magnitud que produce un bloqueo en las relaciones a partir de la memoria afectiva de lo sucedido. Es decir, incluso aunque dos personas pasen página, es muy posible que este malestar vuelva a aflorar en un posible nuevo conflicto ya que lo que denota este tipo de comportamiento es, precisamente, que la persona necesita desarrollar habilidades para enfrentarse a situaciones conflictivas. Y hasta que no lo haga, seguirá reaccionando del mismo modo ante cada nuevo problema que le frustra.

Manipulación emocional

Generalmente, a través de este tipo de comportamiento existe una forma de manipulación con la que chantajear a la otra persona. En otros casos, también existe un deseo de venganza, es decir, la intención de devolver el daño padecido a través de esta forma de castigo. La persona quiere demostrar que tiene el poder y el control de la situación. Sin embargo, se equivoca, porque esta forma de actuar pronto se vuelve en su contra. Es decir, esta forma de comportamiento es especialmente grave cuando es una forma de limitar al otro en su libertad. Por tanto, es una forma de instrumentalización.

En otros casos, esta forma de comportamiento también es un signo de inmadurez que puede corregirse a través de la toma de conciencia del daño que produce esta forma de castigo. La indiferencia duele porque la comunicación es inherente al ser humano.

Este artículo es meramente informativo, en PsicoBlog no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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