Fortalezas y debilidades personales
En el camino de la autoestima, podemos llevar a cabo diferentes ejercicios de autonoconomiento. Uno de los más importantes es identificar cuáles son las fortalezas y las debilidades personales. Esta información nos ayuda a tener una visión más realista de nuestro mapa interior.

Para ello, podemos ayudarnos de la ventana de Johari, una herramienta de psicología creada por Joseph Luft y Harry Ingham. Una ventana con cuatro elementos fundamentales que te permiten identificar cuatro partes importantes de ti mismo.

Cómo fomentar el autoconocimiento personal

Existe un área libre de ti mismo en donde se encuentra esa información que tú conoces y que los demás también saben de ti. Por ejemplo, qué has estudiado y a qué te dedicas profesionalmente. Sin embargo, también existe un área ciega, es decir, una zona que contiene detalles que tú desconoces y que, sin embargo, los demás identifican en ti. Por ejemplo, algunos defectos.

El área oculta es esa parte en la que se encuentran tus secretos, es decir, información que tú conoces pero que los demás ignoran. Y finalmente, en el área desconocida se encuentra información inconsciente que tú ignoras de ti mismo, y los demás también.

Fortalezas y debilidades personales
Para conocer tus fortalezas y debilidades de un modo objetivo intenta complementar tu propia mirada con el feedback y la retroalimentación que recibes por parte de tus amigos y seres queridos más cercanos. Por ejemplo, para recibir feedback de tus fortalezas puedes proponer a cinco personas de tu entorno que te envíen por whatsapp una lista de cinco puntos positivos que valoran en ti. Puedes explicarles que se trata de un ejercicio de autoconocimiento para el que requieres de su colaboración y seguro que estarán encantados de ayudarte.

Al identificar estas fortalezas y debilidades podemos tener en cuenta muchos factores distintos. Por ejemplo, con frecuencia ocurre que cuando observamos una actitud que nos molesta en otra persona es porque esa actitud no está recordando algo de nuestro propio carácter.

Elabora una lista de virtudes que aprecias en ti y, también, identifica tu principal punto débil, ese ladrón de energía que se interpone de un modo habitual en tu camino hacia la felicidad.

debilidades

El poder de la paciencia

Las fortalezas y las debilidades aunque diferentes, tienen puntos en común. No son elementos innatos sino que se entrenan. Es decir, afianzas tus virtudes a partir del poder de la repetición, así como ocurre con esos defectos en los que te reafirmas una vez tras otra. Pero además, ambos elementos también están enfocados en la dirección de la superación personal. Te perfeccionas a partir de la práctica de virtudes y, también, tienes la oportunidad de desarrollar nuevas virtudes cuando identificas esas debilidades que puedes corregir a través de un don tan importante como la paciencia.

A través de la paciencia puedes hacer que tus virtudes sean mayores y tus fortalezas más débiles. El verano es una época del año muy propicia para la introspección. Fomenta el hábito de escribir un diario de verano. Esto puede ayudarte a vivir una época estival tomando mayor conciencia de quién eres y de cómo quieres llegar a ser.