Terapia de grupo para adelgazar y perder peso
Las personas que quieren adelgazar normalmente tienen a su alcance toda la información necesaria para hacerlo. Conocen millones de dietas, un sinfín de formas de hacer ejercicio para perder grasa y seguramente se saben al dedillo el contenido calórico de cada alimento. Por ello, en principio, perder peso debería ser muy sencillo, ya que sólo deberían seguir lo que ya saben y conseguirían adelgazar.

Pero la ecuación no es tan sencilla porque a la hora de perder peso se interponen en nuestro camino otros obstáculos de los que unas veces somos conscientes y otras no. Debido a esto y a tenor de los resultados, es más sencillo adelgazar en grupo que solo, y mejor si es en terapia de grupo.

En una terapia de grupo las personas que quieren adelgazar se ofrecen unas a otras el apoyo necesario para hacerlo. Comparten sus experiencias, sus miedos, sus limitaciones y sus esfuerzos y, al hacerlo, se dan cuenta de que no son los únicos que tienen esos sentimientos ni tampoco los únicos que están inmersos en esa lucha. Además, el sentirse comprendidos también les ayuda a poder superar los obstáculos emocionales que les impiden adelgazar.

En estos grupos se tratan los tres pilares fundamentales del adelgazamiento: nutrición, ejercicio y psicología y, si es necesario, también se puede utilizar medicación.

Para que la terapia de grupo tenga éxito es necesario saber organizarla y, sobre todo, seleccionar muy bien a los pacientes para que el grupo funcione de forma adecuada. Si se hace así y se logra un grupo homogéneo, los pacientes se reforzarán unos a otros, con lo que será más sencillo realizar la pérdida de peso. Si no se establece una selección previa, pueden no lograrse estos resultados.

Ayuda psicológica para bajar de peso y adelgazar

En un proceso de dieta no solo es importante contar con el asesoramiento de un nutricionista sino que también es clave atender al factor mental ya que en muchas ocasiones, algunas personas tiran la toalla como consecuencia del autoboicot de las ideas negativas. Para mantener la motivación en un proceso de adelgazamiento es gratificante compartir este compromiso con amigos y familiares del entorno más cercano, personas de verdadera confianza. En una situación de este tipo, la persona debe sentirse totalmente libre de decidir con quién quiere compartir esta información y con quién no.

Perseverar en el objetivo
Es natural y frecuente que en un proceso de adelagazamiento haya momentos de estancamiento e incluso de debilidad al caer en la tentación de no cumplir la dieta. Cuando algunas personas caen en la tentación del dulce se sienten culpables y se dicen a sí mismas que no están preparadas para alcanzar su objetivo.

Lo más importante en este tipo de experiencia es seguir hacia adelante y volver a intentarlo ya que en ese caso, el proceso no parte de cero. Las personas tienden a exagerar sus debilidades pero no valoran del mismo modo el esfuerzo que están haciendo. Escribir un diario emocional anotando cada día cinco razones de satisfacción personal vinculadas con el proceso de dieta es un buen hábito de optimismo.

Conviene no suprimir por completo aquellos alimentos que encantan a la persona. Conviene tomar el proceso de adelgazamiento no como una ocasión para suprimir completamente ciertos alimentos sino para aprender hábitos de alimentación saludable entendiendo que algunos menús pueden seguir disfrutándose pero con una menor frecuencia.

Poner el foco en la meta
Conviene mantener el foco en el objetivo, visualizar la meta de una forma frecuente puesto que el proceso puede ser complejo. Buscar ocupaciones para tener actividad durante el tiempo libre y distraer la mente. Salir a pasear todos los días.

Terapia de grupo para adelgazar y perder peso

Cómo perder peso engañando a tu cerebro

Uno de los principales obstáculos con el que se encuentran quienes quieren o deben seguir una dieta es disminuir la cantidad de alimentos que toman al día, restringiendo las comidas a cuatro o cinco tomas y sin llenarse demasiado. Acostumbrados a comer en cualquier momento y sin tener en cuenta la cantidad, la sensación de privación cuando renunciamos a este hábito puede hacer que la dieta fracase. Sin embargo podemos ayudarnos poniendo en práctica una serie de trucos que nos van a ayudar a controlar la cantidad de alimento eliminando la sensación de privación, porque se trata de engañar a nuestro cerebro.

Para ello lo primero que debes hacer es olvidarte de los envases familiares y comprar comida en los envases más pequeños que puedas encontrar (bolsas pequeñas de patatas fritas, de galletas, paquetes pequeños de dulces, etc.). A veces sólo tenemos sensación de satisfacción cuando nos comemos el paquete o la bolsa entera. Si es más pequeño, tendremos la misma sensación de saciedad (nuestro cerebro lee que nos hemos comido todo el alimento) pero habremos consumido mucha menos cantidad de alimento.

Come en un plato de postre. De ese modo lo puedes llenar combinando diferentes tipos de alimentos. Tu cerebro se olvidará de que es un plato de postre, y sólo leerá que te has comido un plato lleno, con lo cual se sentirá satisfecho.

Si quieres comer bombones o galletas o cualquier otro tipo de dulce, no te lleves el paquete. Coge sólo uno o dos y ve al comedor. Si quieres otro, levántate, coge sólo uno y cómetelo en el comedor, nunca en la cocina al lado del paquete. Aparta la comida de la vista. Muchas personas con sobrepeso comen por estímulo, es decir, el hambre se les despierta cuando ven la comida. Eliminando el estímulo, se elimina el hambre y de este modo se aprende a reconocer el hambre física.

Adelgazar con técnicas de PNL

De los muchos objetivos que alguien se puede fijar a lo largo de su vida, perder peso es uno de los más difíciles de lograr para algunas personas debido al componente emocional que tiene el hecho de comer, lo que, sin duda, dificulta en gran medida la pérdida de peso.

El uso de la Programación Neurolingüística para perder peso nos ayuda a romper las conductas inconscientes que nos llevan a comer en exceso, examinando nuestras creencias sobre la comida, el ejercicio y la pérdida de peso en general. Por ello, investiga cuáles son nuestras verdaderas creencias en torno a la comida para, destruyéndolas, lograr la pérdida de peso.

Terapia de grupo para adelgazar y perder peso
Para ello, busca la “intención positiva” que tiene para aquellos que no consiguen adelgazar el mantenimiento del sobrepeso. La PNL parte de la base de que todos nuestros comportamientos, incluso aquellos que nos hacen daño, tienen una intención positiva, como es protegernos o hacernos sentir mejor.

A continuación debemos buscar un comportamiento alternativo que nos haga sentir igual de bien pero que no suponga un aumento de peso, como darnos un baño de espuma, charlar con amigos o cualquier otro que para nosotros sea efectivo.

Otra técnica empleada es la visualización creativa, que nos ayuda a imaginar nuestro objetivo. En estas visualizaciones imaginaremos la ropa que nos pondremos cuando estemos delgadas, lo que vamos a sentir, qué cambios positivos va a suponer en nuestra vida, cómo nos vamos a ver a nosotros mismos, etc.

También deberemos cambiar nuestra forma de expresarnos, expresando nuestras metas de forma positiva y determinada. Más allá de “quiero adelgazar”, es más motivadora para nuestro cerebro una afirmación del tipo “quiero perder X kilos en X meses”, siempre que la afirmación sea realista.

De ese modo, será más sencillo seguir un programa de alimentación y ejercicio físico que nos ayude a lograr nuestro objetivo.

Pensar en comida ayudar a perder peso

A primera vista parece impensable, porque parece que pensar en comida nos da hambre. Sentados ante el televisor nos acordamos de esa tableta de chocolate o de esas galletas que tenemos en la cocina y al cabo de pocos minutos estamos comiéndolas.

Sin embargo, no es así, y de hecho, se ha demostrado que si queremos perder esos kilos que nos sobran o lograr olvidarnos de ese alimento al que nos hemos hecho casi adictos lo mejor es pensar en comida. Pero no sólo pensar en comida, sino imaginarnos comiendo ingentes cantidades de ese alimento que tanto nos gusta, imaginando su sabor, su olor, como se derrite en nuestra boca, etc.

Terapia de grupo para adelgazar y perder peso
Esto se debe a que, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad Carnegie Mellon, en Pittsburgh (Estados Unidos), publicado en la revista «Science», nuestro cerebro no distingue entre aquello que es real y lo que imaginamos.

Para comprobar esto, no tenemos más que pensar en un limón, recordar su aroma e imaginarnos mordiéndolo. Automáticamente sentiremos la reacción de nuestro estómago y nuestras papilas gustativas ante su acidez, y lo mismo ocurre con otros alimentos.

Por otra parte, cuando comemos de forma emocional, es decir, por ansiedad, miedo o rabia, el primer bocado siempre nos proporciona mucha más satisfacción que los siguientes, hasta que llega un momento en que la comida ya no nos satisface, momento en que dejamos de comer.

Por ello, si sentimos debilidad por algún alimento, lo mejor que podemos hacer es imaginar que nos lo estamos comiendo, haciéndolo con todo lujo de detalles, sintiendo cómo nuestro estómago secreta jugos gástricos, viéndolo realmente, oliéndolo, saboreándolo, mientras imaginamos que comemos y comemos toda la cantidad que deseamos. De ese modo, cuando tengamos acceso al alimento real, como según nuestro cerebro ya lo hemos comido, lo haremos con mucha menos ansiedad y mucho menos deseo, con lo que consumiremos mucha menos cantidad.

En cualquier caso las terapias grupales para perder peso son un soporte muy importante para aquellas personas que lo han intentado todo y están a punto de tirar la toalla, no están solas, todo empieza con una frase del tipo…

Hola, me llamo Carmen y estoy gorda.